13 enero, 2007
06 enero, 2007
... que yo estoy aquí

Quiero, en esta "noche de Reyes Magos", compartir este relato para que tengamos en cuenta que, no todos los niños reciben regalos y que el regalo más grande es la vida misma.
Fernando Silva dirige el hospital de niños en Managua.
En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar.
Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo queda en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos pasos lo seguían. Unos pasos de algodón; se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba atrás. En la penumbra lo reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedían permiso.
Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano:
-Decile a... -susurró el niño-
Decile a alguien, que yo estoy aquí.
Etiquetas: Solidaridad
04 enero, 2007
03 enero, 2007
02 enero, 2007
Mariscal 2007
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Etiquetas: Solidaridad
01 enero, 2007
Feliz Año Nuevo
Sí, ha sido ETA. Pero es una ETA de lo más rara e indescifrable. 48 horas después, el atentado no ha sido reivindicado y la banda guarda silencio. Es la primera vez que ETA rompe una de sus treguas a las bravas, sin avisar antes. Es también la bomba más potente de los últimos 15 años y ETA, por mucho que se haya reforzado en estos meses, no está para desperdiciar explosivo, más aún si pretende continuar matando. ¿Estamos ante una ETA dividida o las dos caras –la que se sentaba a negociar y la que pone las bombas– forman parte de la misma estrategia?
Lo hicimos callar. El momento en que el encapuchado verdugo de Saddam jaló la palanca que abrió la trampa de la horca en Bagdad, la mañana del sábado, los secretos de Washington quedaron a salvo. El vergonzoso, excesivo y oculto poder militar que Estados Unidos y Gran Bretaña dieron a Saddam durante más de una década sigue siendo la historia terrible que nuestros presidentes y primeros ministros no quieren recordar. Ahora Saddam, quien sabía la verdadera dimensión de ese apoyo occidental que le permitió perpetrar algunas de las peores atrocidades desde la Segunda Guerra Mundial, está muerto.
Se ha ido el hombre que personalmente recibió ayuda de la CIA para destruir al Partido Comunista de Irak. Después de que llegó al poder, la inteligencia estadunidense le daba a sus serviles colaboradores la dirección en que vivían comunistas, tanto en Bagdad y como en otras ciudades, con el fin de desbaratar la influencia que tenía la Unión Soviética sobre Irak. Los mujabarats de Saddam visitaban cada hogar, arrestaban a todos sus ocupantes y luego los asesinaban. Los ahorcamientos públicos eran para los saboteadores; para los comunistas, sus esposas e hijos se reservaba un trato especial: torturas extremas antes de ser ejecutados en Abu Ghraib
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He sentido una reacción de enorme repugnancia y de profundo horror a la vista (y el oído) de las informaciones difundidas esta mañana por los grandes medios de comunicación. Parecen de acuerdo en que Sadam Husein ha acabado sus días en la horca por culpa de los muchos crímenes que cometió. Es una afirmación aberrante. Sadam Husein no ha muerto por lo que hizo de malo. Lo que hizo de malo no generó ninguna fuerza con vida propia con capacidad para llevarlo al patíbulo. Sadam Husein ha muerto porque unos hombres han decidido matarlo, con independencia de sus crímenes.
Y digo –y digo bien– «con independencia de sus crímenes» por dos razones básicas. Primera porque, si los integrantes del poder político que han ordenado la ejecución de esta sentencia fueran contrarios a la pena de muerte, habría dado igual que los crímenes de Husein hubieran sido más o menos, éstos o los otros. Y segunda porque, si la comisión de crímenes como los que se le han imputado a Sadam Husein condujera automáticamente a sus autores al cadalso, ni les cuento la cantidad de gobernantes del mundo entero que habrían terminado sus asquerosos días colgando de una soga o estarían a punto de hacerlo.
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Etiquetas: General





























