Utilizados en su dolor
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Zapatero, vete con tu abuelo
Socialistas terroristas
Zapatero terrorista
Zapatero dimisión
Luego diréis que somos cinco o seis
España, España
Navarra es España
Cataluña es España
Todos a una, puta Batasuna



"La rebelión cívica es imparable"

La de hoy no es una manifestación más. Además de ser la más multitudinaria de los últimos tiempos, es muy especial porque nos encontramos ante uno de los momentos más críticos de nuestra joven democracia.
Todos queremos que se acabe el terrorismo. Repito. Todos queremos que se acabe el terrorismo, y de forma muy especial los que hemos sufrido el zarpazo de los terroristas. Ya hemos sufrido mucho y seguimos sufriendo.
No se puede estar reiterando continuamente la oferta de diálogo a ETA porque, como dijo Txiqui Benegas, con ello se da "una cierta legitimación a la banda terrorista".
Como aseguró el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, hay que acabar con ETA "por la vía policial, sin ventanillas, sin diálogos".
Los que nos encontramos aquí, queremos decir alto y claro a los terroristas lo que en su momento aventuró Ramón Jáuregui: que "vamos a aguantar el tirón y que no negociaremos".
Exigimos que "HB (Batasuna) sufra las consecuencias de su coexistencia con el terrorismo, no sólo en el orden electoral, sino que sufra el agravio social del aislamiento. Que la gente de Batasuna no puedan ir por la calle con la cara alta. Que no puedan pegar tan fácilmente sus carteles. Que no dominen la calle, sino que seamos nosotros quienes les dominemos a ellos".
"Y ETA debe saber –como continuaba diciendo Jáuregui- que pueden herir a una parte de la sociedad causando tragedias humanas importantes, pero que una sociedad sana no se puede construir sobre la base de la cesión al chantaje terrorista y que, por el propio futuro de la sociedad española, es necesario resistir".
"Porque si no resistiéramos, estaríamos poniendo las bases para que mañana otros grupos con otras pretensiones, pudieran organizarse de una manera semejante, lo que nos llevaría a vivir en un permanente chantaje. Vencer esta batalla es un reto esencial de la historia de España".
Hoy también debe quedar claro que, como expresó el ex ministro de Defensa, José Bono, nos mostramos contrarios "a que el Gobierno llegue a ningún pacto con ETA".
Tal y como decía Felipe González "es un error dramático alimentar la expectativa de un pacto político con un grupo de asesinos, que únicamente fomentaría el nacimiento de otros grupos de asesinos".
"HB –Batasuna- es responsable de los atentados de la banda asesina y, como también esgrimía el ex lehendakari, José Antonio Ardanza, las mismas personas que representa a HB son ETA".
Es decir, el Gobierno de Rodríguez Zapatero no duda en permitir que Patxi López se reúna con una banda terrorista y obtiene el permiso y apoyo de nuestro Gobierno. Y luego dicen que están con las víctimas: no se puede ser pastor de ovejas y pastor de lobos, como algún dirigente del PSE pretende vender.
Estos dirigentes deberían tener en cuenta que, como expresaba Jesús Caldera, "si una organización política desarrolla una actividad constante que legitima los delitos terroristas, no se debe permitir. Batasuna no debe merecer vivir en la legalidad, porque no respeta la vida ni los derechos humanos".
Sr. Rodríguez Zapatero y Patxi López: "Batasuna, por si les queda alguna duda, forma parte de la jerarquía de ETA. La banda terrorista ordena y Batasuna acepta".
Lo triste es que el presidente del Gobierno ya sabe todo esto, ya dijo que "no se puede negociar con ETA porque no ha entregado las armas". Es más, actualmente, ETA se está rearmando, aunque todavía hay quien se resiste a admitir la realidad.
Sr. Rodríguez Zapatero, recuerde aquello que argumentó José Blanco a todos los españoles: "nadie puede ser interlocutor con el PSOE si no condena la violencia, la extorsión y no acepta las reglas del juego democrático".
Ante esta situación, exigimos que se tenga en cuenta lo que ya expresaba el propio Zapatero en el pacto por las Libertades y contra el terrorismo: que "la paz, la convivencia libre y el respeto a los derechos humanos son valores no negociables".
Además, “la legislación penitenciaria ha de aplicarse asegurando el más completo y severo castigo a los condenados por terrorismo”. (Pacto por las Libertades y contra el terrorismo)
No se pueden aplicar las condenas en función del régimen alimenticio que lleven acabo los asesinos como De Juana Chaos. No nos pueden decir ustedes ahora que intentar quemar a dos policías es un acto de gamberrada. No pueden usted poner en duda constantemente a los empresarios amenazados. No puede salir Patxi López calificando de artículos de opinión, lo que el asesino De Juana Chaos utiliza como amenaza a los funcionarios de prisiones.
Sr. Zapatero, usted debería ser el primero en llevar acabo sus propuestas e "impulsar y apoyar la movilización de los ciudadanos en contra de la violencia terrorista y en repudio de los asesinos".
Está haciendo todo lo contrario, defiende como hombres de Paz a los terroristas y asesinos como Otegi y De Juana Chaos, mientras que desde su Gobierno y aledaños emprenden una campaña de insultos y desprecio a las víctimas del terrorismo.
El señor Rubalcaba dijo que "España se merece un Gobierno que no mienta". Y eso es lo que le exigimos los ciudadanos de España: QUEREMOS SABER LA VERDAD, la verdad de los compromisos adquiridos con ETA, la verdad que, por unos extraños intereses, se oculta en el atentado del 11 de marzo.
Tenemos la esperanza de que, algún día, la historia ponga en su sitio a quienes desde el Gobierno o desde sus plataformas de propaganda buscan abrir y hurgar en las heridas profundas que padecemos.
No se lo pedimos. Se lo exigimos por el bien de todos los españoles. De lo contrario, la Rebelión Cívica irá en aumento porque es imparable y los españoles estamos dispuestos a asumir ese reto. Muchas gracias.

La de hoy no es una manifestación más. Además de ser la más multitudinaria de los últimos tiempos, es muy especial porque nos encontramos ante uno de los momentos más críticos de nuestra joven democracia.
Todos queremos que se acabe el terrorismo. Repito. Todos queremos que se acabe el terrorismo, y de forma muy especial los que hemos sufrido el zarpazo de los terroristas. Ya hemos sufrido mucho y seguimos sufriendo.
No se puede estar reiterando continuamente la oferta de diálogo a ETA porque, como dijo Txiqui Benegas, con ello se da "una cierta legitimación a la banda terrorista".
Como aseguró el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, hay que acabar con ETA "por la vía policial, sin ventanillas, sin diálogos".
Los que nos encontramos aquí, queremos decir alto y claro a los terroristas lo que en su momento aventuró Ramón Jáuregui: que "vamos a aguantar el tirón y que no negociaremos".
Exigimos que "HB (Batasuna) sufra las consecuencias de su coexistencia con el terrorismo, no sólo en el orden electoral, sino que sufra el agravio social del aislamiento. Que la gente de Batasuna no puedan ir por la calle con la cara alta. Que no puedan pegar tan fácilmente sus carteles. Que no dominen la calle, sino que seamos nosotros quienes les dominemos a ellos".
"Y ETA debe saber –como continuaba diciendo Jáuregui- que pueden herir a una parte de la sociedad causando tragedias humanas importantes, pero que una sociedad sana no se puede construir sobre la base de la cesión al chantaje terrorista y que, por el propio futuro de la sociedad española, es necesario resistir".
"Porque si no resistiéramos, estaríamos poniendo las bases para que mañana otros grupos con otras pretensiones, pudieran organizarse de una manera semejante, lo que nos llevaría a vivir en un permanente chantaje. Vencer esta batalla es un reto esencial de la historia de España".
Hoy también debe quedar claro que, como expresó el ex ministro de Defensa, José Bono, nos mostramos contrarios "a que el Gobierno llegue a ningún pacto con ETA".
Tal y como decía Felipe González "es un error dramático alimentar la expectativa de un pacto político con un grupo de asesinos, que únicamente fomentaría el nacimiento de otros grupos de asesinos".
"HB –Batasuna- es responsable de los atentados de la banda asesina y, como también esgrimía el ex lehendakari, José Antonio Ardanza, las mismas personas que representa a HB son ETA".
Es decir, el Gobierno de Rodríguez Zapatero no duda en permitir que Patxi López se reúna con una banda terrorista y obtiene el permiso y apoyo de nuestro Gobierno. Y luego dicen que están con las víctimas: no se puede ser pastor de ovejas y pastor de lobos, como algún dirigente del PSE pretende vender.
Estos dirigentes deberían tener en cuenta que, como expresaba Jesús Caldera, "si una organización política desarrolla una actividad constante que legitima los delitos terroristas, no se debe permitir. Batasuna no debe merecer vivir en la legalidad, porque no respeta la vida ni los derechos humanos".
Sr. Rodríguez Zapatero y Patxi López: "Batasuna, por si les queda alguna duda, forma parte de la jerarquía de ETA. La banda terrorista ordena y Batasuna acepta".
Lo triste es que el presidente del Gobierno ya sabe todo esto, ya dijo que "no se puede negociar con ETA porque no ha entregado las armas". Es más, actualmente, ETA se está rearmando, aunque todavía hay quien se resiste a admitir la realidad.
Sr. Rodríguez Zapatero, recuerde aquello que argumentó José Blanco a todos los españoles: "nadie puede ser interlocutor con el PSOE si no condena la violencia, la extorsión y no acepta las reglas del juego democrático".
Ante esta situación, exigimos que se tenga en cuenta lo que ya expresaba el propio Zapatero en el pacto por las Libertades y contra el terrorismo: que "la paz, la convivencia libre y el respeto a los derechos humanos son valores no negociables".
Además, “la legislación penitenciaria ha de aplicarse asegurando el más completo y severo castigo a los condenados por terrorismo”. (Pacto por las Libertades y contra el terrorismo)
No se pueden aplicar las condenas en función del régimen alimenticio que lleven acabo los asesinos como De Juana Chaos. No nos pueden decir ustedes ahora que intentar quemar a dos policías es un acto de gamberrada. No pueden usted poner en duda constantemente a los empresarios amenazados. No puede salir Patxi López calificando de artículos de opinión, lo que el asesino De Juana Chaos utiliza como amenaza a los funcionarios de prisiones.
Sr. Zapatero, usted debería ser el primero en llevar acabo sus propuestas e "impulsar y apoyar la movilización de los ciudadanos en contra de la violencia terrorista y en repudio de los asesinos".
Está haciendo todo lo contrario, defiende como hombres de Paz a los terroristas y asesinos como Otegi y De Juana Chaos, mientras que desde su Gobierno y aledaños emprenden una campaña de insultos y desprecio a las víctimas del terrorismo.
El señor Rubalcaba dijo que "España se merece un Gobierno que no mienta". Y eso es lo que le exigimos los ciudadanos de España: QUEREMOS SABER LA VERDAD, la verdad de los compromisos adquiridos con ETA, la verdad que, por unos extraños intereses, se oculta en el atentado del 11 de marzo.
Tenemos la esperanza de que, algún día, la historia ponga en su sitio a quienes desde el Gobierno o desde sus plataformas de propaganda buscan abrir y hurgar en las heridas profundas que padecemos.
No se lo pedimos. Se lo exigimos por el bien de todos los españoles. De lo contrario, la Rebelión Cívica irá en aumento porque es imparable y los españoles estamos dispuestos a asumir ese reto. Muchas gracias.
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Crónica de Libertad Digital T.V.
Inestrilla también apoya
Delegación del Gobierno en Madrid: 129.715 asistentes.
Manifestómetro: entre 105.000 y 140.000 asistentes.
Comunidad de Madrid: : 1.300.000 asistentes.
Ahora entiendo el lema de "Espe": "La suma de todos". Y tanto.
Crónica del Manifestometro

Etiquetas: Política















1 Comentarios:
No puedo expresar más que un sincero pesar, después de conocer en su integridad las palabras pronunciadas hace unos días por el representante de una buena parte de las víctimas por terrorismo; palabras que destilan una tendenciosidad y un exceso de sectarismo indignos de las desgracias sufridas por quienes se encuentran en una situación similar a la del orador de marras. Situación ésta provocada, no lo perdamos de vista, por la muerte o las lesiones de un ser querido, el pánico o la angustia causados por el terror que un día arbitrariamente se cebó con ellos o las secuelas más atroces de cualquier tipo.
Sobre todo, provoca frustración y desaliento palpar la proverbial falta de capacidad que muestra un ingente sector de nuestra ciudadanía a la hora de encarar en libertad los problemas críticos que sacuden nuestra convivencia. La libertad, diría yo parafraseando a Azaña, no hace por sí sola más felices a los hombres, sino que les deja ser eso precisamente, no más que hombres. Y a los hombres (es decir, a una mujer, a un varón, a una persona en general….) no nos queda otro remedio que bajar al ruedo y atrapar al bovino que nos tocó en suertes por los cuernos.
Pues bien, no parece muy probable que este sector de ciudadanos y ciudadanas al que me refiero no se haya percatado a estas alturas de que tirando cada quien del hilo que más beneficie a sus intereses partidarios inmediatos, por tanto manteniendo una postura cerrada a cal y canto ante cualquier perspectiva capaz de consagrar un interés común, lo único que se consigue es debilitar de manera irreversible al Estado democrático, cuyos representantes resultan irremediablemente condicionados y divididos por las dispares expectativas que en cada uno de ellos haya generado la proyección ante el electorado del propio éxito o fracaso en el "proceso de paz". Y no es que ese detalle, en este caso, pueda pasar desapercibido, pues los gestos de debilidad y desorientación se explicitan nada menos que frente a los que se han propuesto como único objetivo sojuzgar y, en cuanto se les pusiera "a tiro" -nunca mejor dicho-, aniquilar el orden constitucional vigente desde 1978.
Pero amigos, una gran porción de nuestra mentalidad colectiva como "españoles" se resiste a dejar de estar "atada y bien atada" con aquellos infames nudos que acabamos de tener la oportunidad de recordar el último 20-N; unos nudos que se tramaron fuertemente en un pasado muy lejano, y que, entre otros, el régimen franquista y sus nostálgicos de hoy (aunque reprimidos) insisten en reafirmar poniéndolos permanentemente de actualidad.
¿Qué situación enquistada de violencia se ha podido terminar alguna vez sin que dialoguen antes, de la manera que sea, los contendientes? Lo único que ocurre, y es bastante triste tener que decirlo, es que hay intereses allegados en torno al conflicto que, desde el instante que se dejó entrever la posibilidad de una resolución definitiva para el mismo, apuestan claramente por su persistencia, hasta demorarlo indefinidamente.
Quizás el "conflicto" constituya a estas alturas para muchos, un auténtico modus vivendi a cuya sombra poder satisfacer ciertas necesidades estructurales para mantener intactas aspiraciones de poder insaciables, o ideas inmutables acerca de la propia identidad (del signo que sea). En este sentido, el parón armado simplemente acabaría por convertirse en un lastimoso test en el que "todos" los implicados (es decir, no sólo el Gobierno y los abertzales violentos), habrían realizado su particular prueba del algodón sobre el contrario, para comprobar si la fruta que cada uno ambiciona está ya lo suficientemente madura... Una fruta que, por cierto, cada parte aspira a devorar entera ella solita...
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